En estos días el término sostenibilidad está por todos lados y poco a poco las empresas comienzan a incorporar criterios que aluden a esta transformación del sistema en sus gestiones como marcas. Las discusiones sobre el papel que tienen las empresas más grandes del mundo con la sociedad se han vuelto de gran relevancia y más aún el cómo se mide su desempeño en este contexto. Esto trae como resultado que los inversores privados e institucionales pidan índices globales de inversión sostenible que sean racionales, sólidos y confiables para permitirles monitorear la rentabilidad de sus inversiones.

Los índices de sostenibilidad están diseñados y construidos con el objetivo de proporcionar información a los inversores que valoran la importancia de la responsabilidad ambiental, social y el gobierno corporativo de las empresas en su hacer diario, además de los resultados económicos.

En el artículo anterior les hablé de uno de los índices de sostenibilidad que tiene mayor impacto y representatividad a nivel internacional: el Dow Jones Sustainability Index (DJSI) que se encarga de evaluar en tres dimensiones (económica, ambiental y social) a las empresas más importantes del mundo, con base a un cuestionario que contiene aproximadamente 24 parámetros de temas de sostenibilidad.

En esta ocasión nos concentramos en analizar a las empresas punteras del DJSI de la industria textil y del retail para que conozcan los avances y planes que tienen a futuro en materia de sostenibilidad.


Industria textil, prendas de vestir y artículos de lujo

La industria textil genera grandes impactos a nivel ambiental, social y económico en todas las fases que componen su cadena de suministro, lo que conlleva a que sus estrategias de sostenibilidad se vuelven complejas debido a la magnitud de factores que deben considerarse como materiales, fabricación, venta minorista, consumo y posconsumo. Es importante entonces que todas las partes interesadas como proveedores, consumidores, fabricantes, cadena de suministro y minoristas de la industria promuevan y apliquen conceptos claves para promover la protección del medio ambiente y una verdadera responsabilidad social corporativa.

  • MONCLER

Moncler es una marca de lujo italiana conocida por sus exclusivas prendas contra el frío. En 2019 fue nombrada líder de la industria del DJSI Mundial en el sector de “Textiles, prendas de vestir y artículos de lujo'', siendo la primera vez de esta compañía en participar en este índice.

De acuerdo con Moncler, fomentar una cadena de suministro responsable es fundamental para la creación de cada una de sus piezas y por esta razón ha integrado la sostenibilidad en su modelo de negocio y en la toma de decisiones pues “no puede haber crecimiento a largo plazo sin responsabilidad y respeto.

Ésta es una empresa comprometida en minimizar su impacto ambiental, combatir el cambio climático y preservar el patrimonio natural y la biodiversidad a través de diversas acciones como la reducción del consumo de energía y agua, el uso de materias primas responsables y la eliminación de sustancias potencialmente peligrosas. También han logrado minimizar los residuos generados, las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes; han desarrollado e implementado innovaciones técnicas y soluciones más eficientes así como la promoción del uso de fuentes de energías renovables. Por ejemplo, toda la energía que se utiliza en su corporativo y sus tiendas en Italia proviene de fuentes renovables y tiene como objetivo para 2021 alcanzar la neutralidad en las emisiones de carbono.

En cuanto a sus prácticas sociales, la compañía genera diversas iniciativas para apoyar el compromiso y bienestar de sus empleados, con el fin de promover un sano equilibrio entre su vida profesional y personal. Es una empresa comprometida con diversos proyectos que apoyan a comunidades locales y poblaciones desfavorecidas, por ejemplo “Warmly Moncler” apoya a 25,000 niños que viven en condiciones de vulnerabilidad en algunas de las zonas más frías del mundo.

Moncler firmó recientemente The Fashion Pact, lanzado en el último G7 en Biarritz, que une a más de 30 empresas de la industria de la moda y que se comprometen a luchar contra el cambio climático, proteger los océanos y salvaguardar la biodiversidad.

  • ADIDAS

Ser un negocio sostenible consiste en lograr el equilibrio entre las expectativas de los accionistas y las necesidades y preocupaciones de nuestros empleados, los trabajadores de nuestra cadena de suministro y el medio ambiente.” La compañía de ropa deportiva mundialmente conocida, cree que actuar como una empresa responsable y comprometida con el respeto a los derechos humanos, contribuirá al éxito económico duradero.

Por vigésimo año consecutivo, Adidas fue incluida en el DJSI clasificada como la mejor en su industria en los criterios de Gestión de Marca, Seguridad de la Información/Ciberseguridad, Política Ambiental y Sistemas de Gestión, Eco-eficiencia Operativa, Informes Sociales y Atracción y Retención de Talento.

Adidas tiene una estrategia de Sostenibilidad bastante amplia que está basada en seis prioridades que siguen todo el ciclo de vida del deporte y abordan los problemas y desafíos de los espacios donde se hacen los productos (creación, diseño, fabricación y envío), se venden (comercio minorista, mayorista y comercio electrónico) y se juegan (desde la cancha interior al campo exterior en todo el mundo).

Por ejemplo, la marca ha desarrollado un enfoque que aborda la eficiencia, la calidad y la accesibilidad del agua, logrando un ahorro de este recurso en un 20% con proveedores estratégicos, 35% con proveedores de material de confección y 35% en sitios propios.

También están comprometidos a aumentar constantemente el uso de materiales más sostenibles tanto para los productos como para las tiendas, logrando por ejemplo reemplazar el uso del algodón convencional por algodón 100% sostenible. Tienen como objetivo para 2024 usar únicamente poliéster reciclado en sus productos, así como la eliminación gradual de productos químicos peligrosos.

Finalmente, la empresa tiene el compromiso de reducir su consumo de energía y de emisiones de CO2, hacer la transición a energías limpias y buscar oportunidades de recolección de energía.

  • BURBERRY

Burberry es una marca icónica inglesa muy conocida por sus gabardinas de lujo (trench coats) y por la quema de los productos que no llegan a venderse. Durante el 2018 fue noticia en diferentes medios por incinerar prendas, perfumes y accesorios, asegurando que lo hacían para evitar su reproducción y venta en el mercado. Estas acciones suscitaron múltiples señalamientos por la cantidad de contaminantes generados a la atmósfera y al medio ambiente, a lo cual la marca respondió públicamente: “Burberry es muy cuidadosa al tratar de minimizar la cantidad de existencias sobrantes que producimos. En los casos en que es necesario deshacerse de los productos, lo hacemos de manera responsable y buscando siempre la forma de reducir y re-evaluar nuestros residuos”.

Claramente esto no lo exime de su responsabilidad frente a la falta de planeación estratégica en sus producciones, con lo cual evitarían sobre producir artículos que no van a venderse. En otras palabras, este tipo de acciones nos generan curiosidad, ya que por quinto año consecutivo, ha ocupado el tercer lugar en el sector moda alcanzando su puntaje más alto en el DJSI. La pregunta particular que genera es ¿qué ocurre con este tipo de prácticas insostenibles muy comunes en las marcas y la exigencia en las evaluaciones aplicadas en uno de los índices más complejos y de mayor impacto en la actualidad a nivel global?

Ahora, analizando otras acciones, el compromiso de Burberry con la sostenibilidad se ha enfocado en el desarrollo de una agenda de sostenibilidad interesante que se basa en tres pilares: sus productos, la compañía como tal y las comunidades.

Respecto a sus productos tienen como objetivo para el 2022 que el 100% de estos tengan al menos un “atributo positivo” entendiendo por esto cualquier mejora social y/o ambiental en la etapa de abastecimiento de materias primas o de fabricación de productos. Actualmente al menos el 89% de los productos de Burberry tienen un atributo positivo y el 67% más de uno. También están enfocados en explorar nuevas fuentes de materias primas incluido el algodón orgánico y regenerado, para lo cual trabajan con Better Cotton Initiative y durante el 2019 el 75% del algodón de sus productos fue adquirido de manera sostenible.

La compañía tiene como objetivo lograr una huella de carbono cero en todas sus operaciones, mejorando la eficiencia energética y cambiando sus prácticas a fuentes de energía renovables. Durante 2018/19, logró reducir sus emisiones en un 43% y adquirió el 58% de su energía total (incluido el 68% de su electricidad) de fuentes renovables. También es neutral en emisiones de carbono en toda la región de América y el desfile de Primavera/Verano 2020 durante la Semana de la Moda de Londres fue certificado como carbono neutral.

También están comprometidos a reducir y re valorizar los residuos. Burberry es miembro fundador del Nuevo Compromiso Global de la Economía del Plástico, cuyo objetivo es erradicar los desechos plásticos y la contaminación para 2025, de tal forma que trabaja para eliminar los envases de plástico innecesarios. Esto incluye garantizar que el plástico en sus empaques se pueda reutilizar, reciclar o compostar fácilmente y hacer circular cualquier empaque de plástico para que pueda convertirse en un nuevo empaque o producto.


Industria del retail

El retail o la venta minorista consiste en la actividad final necesaria para colocar un producto en manos de los consumidores o para proporcionar un servicio a éstos. El comercio minorista suele ser el último paso en la cadena de suministro y es una industria que no deja de crecer y que puede tener un importante impacto ambiental derivado de las operaciones de venta y producción de los productos.

Los retailers actúan como intermediarios entre productores, fabricantes y consumidores, adoptando una posición privilegiada para dirigir el consumo y producción sostenible a través de sus propias acciones, de sus relaciones con proveedores y de las interacciones que tengan con sus consumidores; de esta forma pueden impulsar una mejora ambiental y social. Estos son los retailers que obtuvieron la mayor puntuación del DJSI y que están enfocados principalmente en ofrecer productos textiles.

  • Wesfarmers

Conglomerado de compañías localizado en Australia que tiene diversas operaciones comerciales, incluidos supermercados, hoteles y tiendas de conveniencia; accesorios para el hogar; material de oficina; grandes almacenes y una división industrial. Entre sus marcas se encuentra Kmart y Target.

Target es un minorista de indumentaria y mercancía variada con 289 tiendas en Australia y más de 13,000 empleados. Su objetivo es proporcionar calidad y estilo a precios asequibles.

En particular la estrategia de sostenibilidad de Target está enfocada en la gente (fomentando una cultura inclusiva, ayudando a comunidades a prosperar y respetando los derechos humanos) y en el planeta (utilizando los recursos naturales de manera responsable, reduciendo desechos y apoyando la transición a una economía circular).

Target está dirigido a pasar a un modelo de negocio lineal a uno circular y de esta manera minimizar desperdicios y aprovechar al máximo los recursos, para ello utilizan nuevos enfoques para el diseño y mantenimiento de productos, el uso de materiales reciclados, la atención al cliente, reparación y reutilización, junto con reciclaje y re-fabricación cuando es posible.

  • Hennes & Mauritz (H&M)

H&M es una empresa multinacional sueca de venta minorista de ropa, conocida por su modelo de negocio de fast fashion de ropa para hombres, mujeres, adolescentes y niños. H&M opera en 74 países con más de 5,000 tiendas bajo las diferentes marcas de la compañía (H&M, COS, Weekday, entre otras), que generan 126,000 puestos de trabajo.

De acuerdo con su Reporte de Sostenibilidad de 2019, H&M se enfoca en tres áreas estratégicas: ser justo e igualitario con las personas y las comunidades que nos rodean, usar los recursos del planeta de manera consciente para convertirse en una empresa Circular y Climática Positiva y liderar el cambio para reinventar y transformar la industria.

Con estas estrategias en mente H&M obtuvo el segundo lugar en la medición del DJSI, y fue clasificado en 2019 dentro del Top 5 del Índice de Transparencia de Fashion Revolution, recolectó 29,005 toneladas de prendas para reciclar y reutilizar (equivalente a 145 millones de camisetas aproximadamente) y llegó a más de 1.1 millones de trabajadores que hacen parte de su cadena de producción y que pertenecen a programas específicos para mejorar sus relaciones y lugar de trabajo.

Otros ejemplos que han logrado a partir de sus estrategias incluyen: el uso de inteligencia artificial para mejorar su cadena de producción y la toma de decisiones en general con el fin de dar un mejor uso de los recursos y beneficiar el pronóstico de la demanda. También ha lanzado productos fabricados con materiales hechos a partir de piña, algas y cítricos, así como un tejido reciclado de última generación Re: Newcell.

  • Industria de Diseño Textil (INDITEX)

INDITEX es una empresa multinacional española de ropa que incluye marcas como Zara, Pull & Bear, Massimo Dutti, entre otras, siendo el grupo de moda más grande del mundo con más de 7.200 tiendas en 93 mercados a nivel global.

Al ser la precursora del modelo de negocio de fast fashion en el mundo, INDITEX ha trabajado mucho para hacer una transición a un modelo de negocios que incluya la sostenibilidad, por lo que recientemente ha incluido la filosofía “Right to Wear que promueve una actuación más transparente garantizando la trazabilidad de toda su actividad. De esta forma inversores y consumidores pueden saber la procedencia y uso de las materias primas, la trazabilidad de toda su cadena de suministro, el conocimiento de proveedores y si se protegen los derechos humanos y laborales de sus trabajadores.

En materia ambiental actualmente están desarrollando su proyecto Closing the Loop, para dar un ciclo de vida completo a todos sus productos y evitar la generación de residuos (una de las mayores críticas que enfrenta la compañía) por lo que tienen como objetivo para 2025 que ninguno de los residuos que procedan de sus oficinas, centros logísticos y tiendas acaben en un vertedero.

Evaluar la sostenibilidad en las empresas es cada vez más importante por lo que elegir una herramienta adecuada para satisfacer las necesidades de los diferentes actores es crucial. Como lo hemos dicho, la sostenibilidad se centra en tres elementos principales: aspectos ambientales, económicos y sociales y cualquier técnica que se utilice para su evaluación debe centrarse en estas tres dimensiones de forma holística y responsable.

Desde una análisis sociológico, es interesante ver que al hablar de sostenibilidad se debe ir de adentro hacia afuera para realmente abanderarse con uno de los conceptos más utilizados y tergiversados en los últimos años; al igual que otras instituciones estandarizadas en la sociedad, el comportamiento de las marcas marca un derrotero a seguir en el consumo masivo, cambiar uno conlleva inminentemente a cambiar al otro. Por eso, es importante que las empresas cambien sus sistemas productivos desde la base, ya que desde allí es posible alinear otras estrategias más específicas como materiales, diseño, packing. “Es necesario que las marcas adopten estrategias dirigidas a la producción inteligente de productos para evitar por ejemplo que un sobre stock que se vende a precios rebajados o nunca se vende termina incinerado. Cambiar esas prácticas es fundamental dentro de la sostenibilidad”. Ana López, socióloga.

No es fácil evaluar la industria textil y de retail, debido a las múltiples etapas involucradas en la cadena de producción, sin embargo, vale la pena analizar algunas estrategias que se están implementando en el sector para transformar sus prácticas tradicionales e incluir dentro de su gestión otras formas de cambiar el sistema moda. La industria textil se enfrenta a diario a críticas y acusaciones legales por explotación laboral, salarios bajos, abuso infantil, falta de compromiso con el ambiente, entre otros; formar parte de un índice selecto como el DJSI impulsa a las empresas para tratar de asegurar buenas prácticas corporativas que estén alineadas con los parámetros de sostenibilidad.

Sólo queda un sinsabor en el aire que nos permita entender si realmente es posible apostarle a la sostenibilidad y la circularidad en la industria a partir de la transformación de algunas fases de la cadena productiva, pero manteniendo el mismo sistema de producción desmesurada, rápida y en cantidades innecesarias o si bien, la solución radica en re pensar los sistemas productivos actuales y desde ahí empezar a diseñar estrategias de sostenibilidad.

¿Qué lectura hacen ustedes?

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Angélica es mexicana, tiene un máster en Derecho de Tecnologías de la Información, Redes Sociales y Propiedad Intelectual, en ESADE Business & Law School. Actualmente trabaja en el desarrollo de una startup y en su proyecto "un pedacito de corazón", un proyecto social que tiene como fin dar a conocer y vender el trabajo de comunidades indígenas mexicanas.