Claramente la sostenibilidad está por todos lados, los consumidores poco a poco nos hemos vuelto más conscientes y buscamos opciones que nos ofrezcan productos que no solo sean responsables con el medio ambiente y la sociedad, sino que además compartan los mismos valores que nosotros. Afortunadamente, cada vez son más las empresas que están buscando la manera de volverse sostenibles y ofrecer productos con estándares de calidad más altos.

Es probable que cuando compres algún producto “verde”, “sostenible” o “ecológico” veas en su etiqueta o en el empaque las certificaciones ambientales o sostenibles con las que cuentan. Justo en este momento me estoy tomando un café de la marca Nespresso y estoy viendo que tiene dos certificaciones, una de la Rainforest Alliance y otra de un programa creado por ellos, llamado AAA Sustainable Quality. Un producto como el café puede tener varias certificaciones y ser visto como sustentable por varias organizaciones de múltiples maneras.

Entonces, ¿quién o qué determina si un producto es sostenible? ¿cómo sabemos si una empresa es seria cuando dicen que operan o se comportan de forma sostenible? ¿qué significan las etiquetas, sellos y certificaciones ambientales y qué validez tienen? ¿las medidas se aplican igual para todos?

En la actualidad, existe una oferta amplia de certificaciones de sostenibilidad que cubren una gran variedad de productos, prácticas y servicios. Piensa en cualquier cosa y probablemente haya una certificación sostenible para eso.


  • ¿Qué son y cómo se obtienen?

Las certificaciones ecológicas, ambientales o sostenibles son acreditaciones que se otorgan por ciertos organismos de evaluación que se encargan de validar que determinados productos, servicios, procesos o sistemas de gestión sean socialmente responsables, tengan un impacto ambiental mínimo y cumplan con la normativa ambiental que corresponda.

Tradicionalmente, los gobiernos son los encargados de imponer la regulación ambiental, sin embargo, en los últimos años la gobernanza en materias ambientales se ha trasladado y complementado con los estándares y criterios determinados por organizaciones no gubernamentales (ONG), grupos comerciales de la industria o algún organismo internacional. “Si bien los gobiernos siguen siendo en la actualidad la fuente más común y con mayor autoridad de la actividad rectora, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado han desarrollado una profusión de iniciativas que contribuyen a alcanzar las metas públicas de protección ambiental y desarrollo sostenible en la formulación e implementación de políticas.” (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente).

Es importante entender que la gran mayoría de las certificaciones no son otorgadas por las mismas ONGs o entidades internacionales, sino que hay empresas encargadas específicamente de esto y deben estar validadas de acuerdo con la normativa del país en donde operan y cumplir con los requisitos de las organizaciones que de cierta forma representan. Por ejemplo, para obtener cualquier ISO no acudes directamente a la organización internacional, sino que tienes que buscar qué empresa o en algunos casos qué entidades de gobierno realizan la comprobación y verificación para poder otorgar dicho certificado.

Con esto en mente, tenemos que hay certificaciones que se conceden por los gobiernos, por organizaciones privadas, órganos internacionales y por sectores industriales; debido a lo anterior hay que ser muy cuidadosos con toda la oferta de certificaciones para elegir la opción que mejor se ajuste a lo que buscas, que sea confiable, verídica y que esté respaldada por alguna entidad reconocida. En este sentido, hay ciertas características que toda organización y entidad certificadora deben comprender:

  1. Independencia: las certificaciones suelen ser desarrolladas por terceros independientes como las ONGs o por sectores de la misma industria, si bien lo anterior podría parecer poco independiente también hay que tomar en cuenta que es la misma industria la que posee el conocimiento suficiente para establecer pautas y expectativas aplicables.
  2. Existencia de estándares: todos los organismos que desarrollen una certificación deben tener pautas, algún tipo de puntaje o referencias que se deben cumplir para poder participar en la obtención de la misma. Dependiendo del tipo de certificación los estándares incluyen reglas de responsabilidad social y ambiental claras y precisas que permitan medir fácilmente los impactos ambientales y socioeconómicos de un negocio.
  3. Verificable: la conformidad de los estándares puede y generalmente debe estar disponible para verificación. Las mejores certificaciones requieren una sólida comprobación de terceros independientes como empresas importantes de auditoría.
  4. Escasos o nulos requisitos regulatorios gubernamentales: su implementación no corresponde al estado, la participación del estado está presente en algunos casos, sin embargo, esto no suele ser la regla. Normalmente las certificaciones no involucran a los gobiernos, son impulsados por el propio mercado buscando ser más adaptables y evitando procesos burocráticos.
  5. Participación voluntaria: todavía no hay certificaciones obligatorias, su desempeño se basa en la adopción voluntaria de las empresas que deciden si participarán o no en su obtención.

Entonces, ¿cómo se obtienen? Esto depende del tipo de certificación que busques y como ya lo mencioné hay certificaciones para todo lo que quieras. A continuación, te dejo algunas de las certificaciones ambientales mejor valoradas y validadas en el mundo:


Certificaciones de Gestión Ambiental Global

  • ISO 14001 Gestión Ambiental: la Organización Internacional para la Normalización (ISO) es una red mundial que identifica qué normas internacionales son requeridas para el comercio, los gobiernos y la sociedad, las cuales se elaboran basadas en un consenso internacional dentro de un amplio grupo de partes interesadas. Aunque son voluntarias, las normas ISO son muy respetadas y aceptadas a nivel internacional por sectores públicos y privados.

Específicamente, la norma ISO 14001 fue creada en 1996 y es uno de los mayores referentes de certificaciones ambientales a nivel mundial que nace como respuesta a la preocupación global por el medio ambiente y a la proliferación de normativas ambientales regionales. Pero cuidado, esta norma no fija metas ambientales para la prevención de la contaminación, ni tampoco se involucra en el desempeño ambiental a nivel mundial. Realmente su función se centra en establecer reglas y criterios para que las herramientas, procesos y sistemas de gestión internos de una empresa u organización puedan garantizar una mejora en el impacto ambiental. Es decir, se enfoca en el proceso no en el resultado.

  • Sistema de Auditoría y Gestión Ecológica de la Unión Europea (EMAS): es un instrumento desarrollado por la Comisión Europea que al igual que la ISO 14001 propone establecer sistemas de gestión a empresas y otras organizaciones para que evalúen, informen y mejoren su desempeño ambiental. EMAS está abierto a todo tipo de organización que desee mejorar su comportamiento medioambiental. Abarca todos los sectores económicos y de servicios y es aplicable en todo el mundo.

Entre octubre de 2019 y abril de 2020, 94 nuevas organizaciones obtuvieron esta certificación de países como Italia, España y Alemania.


Certificaciones de Economía Circular

  • Operation Clean Sweep (OCS): es un programa internacional auspiciado por la Asociación de la Industria del Plástico y el Consejo Estadounidense de Química, que estipula las pautas para ayudar a las empresas a que todas sus operaciones que involucren la manipulación de resina plástica logren o reduzcan la pérdida accidental de pellets (micro plásticos primarios), escamas y polvo al medio ambiente.
  • Sistema Internacional de Declaraciones Ambientales (Environmental Product Declarations, EPD): tiene como objetivo ayudar y dar apoyo a organizaciones para que comuniquen el desempeño ambiental de sus productos (bienes y servicios) de manera creíble y comprensible. Ofrece un programa para que las empresas de cualquier parte del mundo sean capaces de difundir información ambiental verificada asociada a un producto para una serie de aplicaciones en el mercado.

En América Latina las EPDs se han centrado principalmente en la industria de la construcción.


Certificaciones para Cambio Climático

  • ISO 14064, ISO 14067, PAS 2050, GHG Protocol, Verified Carbon Standard y Gold Standard: son solo algunas de las organizaciones que establecen las reglas para la correcta verificación y cálculo de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y huella de carbono de las empresas. Establecen procedimientos que permiten calcular el conjunto de emisiones de GEI que genera un producto o servicio durante todo su ciclo de vida y también pueden acreditar la reducción de un porcentaje respecto al año anterior. Por ejemplo, la Verified Carbon Standardes el programa voluntario de GEI más utilizado en el mundo con casi 1,600 proyectos certificados que han reducido o eliminado colectivamente más de 450 millones de toneladas de carbono y otras emisiones de GEI de la atmósfera.


Certificaciones de Gestión de Recursos

  • ISO 14046 y Water Footprint Network: ambos se encargan de establecer las pautas para verificar y evaluar la huella hídrica que generan los productos o servicios de una determinada compañía calificando la sostenibilidad, la eficiencia y la equidad del uso del agua; identificando qué acciones estratégicas deben priorizarse para que una huella hídrica sea sostenible.
  • ISO 50001: proporciona un marco de requisitos para que las organizaciones logren desarrollar una política para un uso más eficiente de la energía, fijen metas y objetivos para cumplir con la política y utilicen los datos para comprender de forma adecuada y tomen decisiones sobre el uso de energía. Esta ISO es aplicable a cualquier organización independientemente de su tipo, tamaño, complejidad, ubicación geográfica, cultura organizacional o los productos y servicios que brinda.


Certificaciones para el Sector Forestal

  • Programme for Endorsement of Forest Certification (PEFC): es una organización internacional que coordina y respalda los sistemas nacionales de certificación forestal que se han desarrollado a través de múltiples procesos entre las partes interesadas tomando en cuenta sus prioridades y condiciones locales. Su enfoque principal se encuentra en la protección de los bosques, promoviendo la gestión forestal sostenible a través de su certificación. Pueden obtener esta certificación todas las empresas de la cadena de suministro, propietarios de marcas e incluso propietarios de bosques.

Por ejemplo, recientemente una empresa de dulces en Japón obtuvo la certificación PEFC, debido a que algunos de sus ingredientes provienen de árboles de maple que crecen en el bosque sostenible de Chichibu.

  • Rainforest Alliance: es una ONG internacional que trabaja para conservar la biodiversidad y asegurar medios de vida sostenibles para los cultivos y fincas localizados en el trópico y subtrópico (té, café, flores, cacao). Establece directivas para la correcta gestión agrícola que incorporan principios que se deben cumplir incluyendo, contar con un sistema de gestión ambiental, pautas para la conservación del ecosistema, vida silvestre, agua e incluso establecer garantías de un trato justo a los agricultores que trabajan esas tierras.

Obtener esta certificación es importante sobre todo para empresas que exportan productos a Estados Unidos y Europa.


Lee sobre ventajas y desventajas de obtener certificaciones ambientales partan empresa en el siguiente artículo, o dando click aquí