La necesidad de proteger al medio ambiente es cada día más evidente y el compromiso de cuidarlo y respetarlo nos atañe a todos, por eso es muy importante mantenerse informado y conocer las iniciativas y nuevas tecnologías que ayudan a mitigar el impacto negativo generado. Debido al consumo desenfrenado de ropa y desechos, la industria de la moda forma parte activa entre los sectores que tienen una mayor repercusión en el medio ambiente y esto se da en gran medida por los procesos contaminantes que conlleva la creación de textiles, los residuos que se generan en las distintas fases de la cadena de suministro y el alto consumo de agua y energía, así como la emisión continua de gases de efecto invernadero.

Frente a este panorama, han surgido iniciativas internacionales, sociales y empresariales que buscan mitigar la crisis ambiental y climática, por ejemplo, el Fashion Pact que se presentó el año pasado en la Cumbre G7 en Biarritz, que tiene como objetivo revertir los daños ambientales enfocándose en tres áreas: calentamiento global, restauración de la biodiversidad y protección de los océanos.

Aún así, una de las grandes problemáticas se centra en los materiales textiles y en las prácticas en que son desarrollados en distintas partes del mundo, por eso, en este artículo hablaremos del Econyl, una propuesta alterna que surge para dar respuesta a los altos niveles de basura arrojada a los océanos y como una forma de apostarle al aprovechamiento de materiales de otras industrias.


Hablemos del Nylon (nailon)

Para entender mejor el contexto del cómo y porqué surgió el Econyl, primero tenemos que saber un poco acerca del nylon. De acuerdo con Good on You, el nylon fue la primera tela fabricada íntegramente en un laboratorio y su invención representa el comienzo de la era de los sintéticos.

Fue producido originalmente en la década de 1920 por American DuPont Corporation pero ganó popularidad cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial pues gracias a su resistencia y durabilidad se utilizó para la fabricación de los paracaídas, tiendas de campaña y otros materiales para la guerra. De hecho, se dice (Sewport) que para 1945, el nylon y otros textiles sintéticos dominaban más del 25% del mercado textil de Estados Unidos.

El nylon es una tela sintética formada de plástico que se produce a partir del petróleo crudo, esto nos indica que para producirlo, si bien no requiere de la explotación de tierras agrícolas y por esta razón podría pensarse que utiliza poca agua para su procesamiento, lo cierto es que genera consecuencias ambientales devastadoras:

  • Las telas sintéticas como el nylon no son biodegradables, pueden vivir en vertederos y océanos durante al menos 30 años. De hecho, el nylon y las fibras textiles sintéticas en general son las fuentes más grandes de contaminación por microplásticos de los océanos.
  • Su obtención al depender de la industria petroquímica (una de las más sucias del mundo) supone la extracción de combustibles fósiles que pueden traer problemas como derrames de petróleo, emisiones de metano y alteración de la vida silvestre.
  • Su producción crea un gas de efecto invernadero que se llama óxido nitroso que es 300 veces más potente que el dióxido de carbono y que contribuye significativamente al calentamiento global.
  • La fabricación del nylon necesita de una reacción química que se llama polimerización por condensación que requiere que las fibras se calienten a alta presión para posteriormente fundirlas y poder tejer las fibras. Este procedimiento además de consumir mucha energía requiere grandes cantidades de agua para enfriar las fibras.

Debido al impacto perjudicial del nylon, la industria ha buscado alternativas para reducir los efectos de este textil y es así como nace el Econyl.


¿Qué es el Econyl?

Redes de pesca

El Econyl es el nombre que se le da a una marca comercial de la empresa italiana Aquafil, líder mundial en la industria de fibras sintéticas, quienes preocupados por la crisis medioambiental provocada por la acumulación en vertederos de dichas fibras, decidieron buscar una alternativa al nylon que no dañara los ecosistemas.

En 2007 inició el proyecto de investigación y desarrollo que se centró en construir una cadena de suministro inversa, con el fin de aprovechar al máximo la durabilidad del nylon y de esta forma evitar que terminara en la basura y posteriormente en los océanos. En el año 2011 Aquafil completó su investigación logrando la transformación de los residuos de nylon en la fibra regenerada Econyl.

Por lo tanto, podríamos decir que el Econyl es una fibra textil que proviene del nylon reciclado.


Proceso de fabricación

Donde algunos ven basura. Nosotros vemos un tesoro” dice la página de Econyl en donde nos explican en términos muy amplios cómo se elabora esta fibra.

Giulio Bonazzi, CEO de Aquafil explica para una entrevista a National Geographic que si él hubiera sabido lo que se necesitaba para transformar la basura y usarla como materia prima y al mismo tiempo desarrollar la tecnología para convertirla en hilos de nylon puro, es posible que no hubiera tomado ese camino. Para lograr la regeneración, tuvieron que instaurar una nueva cadena de suministro desde cero y desarrollar un proceso químico que devolviera los desechos a sus bloques de construcción originales, pero que además este proceso se pudiera hacer en un número infinito de veces.

De acuerdo con Econyl el proceso de elaboración de la fibra consta de cuatro etapas:

  • Rescate: el sistema de regeneración de Econyl comienza con el rescate en vertederos y océanos de todo el mundo de desechos como redes de pesca, restos de telas, alfombras y plástico industrial elaborados con nylon. Dichos desechos son transportados para su clasificación y limpieza a la fábrica de Aquafil ubicada en Liubliana Eslovenia, donde son procesadas con máquinas de creación propia, que les permite recuperar y separar todo el nylon posible.

Para poder obtener suficientes residuos de nylon, diversas empresas y organizaciones sin fines de lucro de todo el mundo colaboran con Econyl a través del programa global Reclaiming Program, que establece un plan de recuperación de residuos de nylon en Estados Unidos, Egipto, Grecia, Pakistán, Tailandia, Noruega y Turquía. Iniciativas sociales como Healthy Seas y Net-Works apoyan con buceadores voluntarios para recuperar redes de pesca del fondo del mar y empoderar a las comunidades costeras a través de la recolección y venta de redes de pesca como una fuente de economía local.

  • Regeneración: a través de un proceso de “purificación y regeneración radical,” los desechos de nylon se reciclan hasta recuperar su pureza original. Como resultado se obtiene un material exactamente igual al nylon virgen.

La purificación y regeneración se logra usando el procedimiento inverso para la fabricación del nylon, es decir la despolimerización, usando técnicas térmicas para descomponer las cadenas de polímeros a sus bloques de construcción original conocidos como monómeros, los cuales se pueden usar para hacer plástico nuevo que será virtualmente idéntico a la materia prima virgen que proviene de combustibles fósiles.

Debido a la acción térmica que se aplica, queda como resultado una sustancia de polímeros fundidos, a la cual se le da forma o se extrude a través de una hilera de metal que será depositada en una especie de carrete llamado bobina. Posteriormente, la sustancia será estirada para convertirla en fibras.

  • Rehacer: las fibras se enrollan en otro carrete en un proceso llamado “estirado” para posteriormente formar hilos que servirán para la elaboración de alfombras y textiles.
  • Reinventar: diseñadores y productores utilizan el nylon regenerado para crear nuevos productos, con el potencial de que el “nuevo” nylon se puede reciclar infinitamente sin perder su calidad. Este tipo de proceso se conoce como “modelo circular,” en el que los materiales se pueden reciclar continuamente para crear nuevos productos.

Impacto ambiental

Bolso marca Prada

Podría pensarse que el Econyl al ser un material completamente reciclado genera un impacto ambiental positivo, sin embargo, aún quedan algunos problemas por resolver.

  • Es un material sostenible: como ya vimos la producción de Econyl sigue un modelo de negocios basado en economía circular, pues la materia prima proviene del nylon recuperado de desechos, con el fin de crear un nuevo textil que se podrá utilizar y regenerar infinitamente para ropa y decoración de interiores.

Por otro lado, lo que Econyl no resuelve es la no biodegradabilidad del tejido, de tal forma que los textiles hechos de Econyl podrían ser desechados y acumulados en los ecosistemas contribuyendo a la proliferación de microfibras en el agua. Entonces, si por cualquier motivo falla el modelo circular que proponen los productores de Econyl (pues no es razonable que puedan recuperar todos los productos que se elaboran para reutilizarlos), podríamos acabar en el punto problemático: cientos de toneladas de nylon reciclado contaminando el ambiente.

Tal y como lo menciona Sewport: “A menos que Aquafil realmente recupere todos los productos fabricados de Econyl, esta tela es casi tan dañina para el medio ambiente como el nylon normal. Hasta que la producción de Econyl supere la producción de nylon nuevo, los beneficios medioambientales generales de este tejido seguirán siendo insignificantes, aunque sean inherentemente muy positivos.

  • Reutiliza plásticos dañinos: se dice que aproximadamente 640,000 toneladas de redes de instrumentos y redes de pesca se pierden o abandonan en nuestros océanos y se convierten en “redes fantasmas” que se enredan y asfixian a especies marinas que normalmente no son cazadas por el ser humano.

Econyl intenta resolver este problema convirtiendo estos materiales en recursos primarios para su fabricación y de esta forma aprovechar residuos que de otro modo habrían tardado décadas o siglos en biodegradarse y convertirlos en tejidos utilizables. Por lo tanto, Econyl rescata los productos de nylon de vertederos y océanos y ayuda a reducir la generación de microfibras al contacto con el agua.

En este punto cabe destacar que el llamado “plástico oceánico” que se recolecta en alta mar, además de que su recuperación es complicada e implica costos muy altos, a menudo se degrada hasta el punto en el que ya no puede reutilizarse. Ante esta situación los fabricantes buscan rescatar el plástico que se encuentra más cerca de la fuente antes de que sea arrastrado hacia los océanos. Por tanto, debemos ser conscientes de que en la mayoría de los casos, la fibra plástica oceánica es una mezcla de basura marina reciclada y desechos terrestres.

  • Reduce el uso de petróleo crudo: la adquisición de petróleo crudo y carbón es perjudicial para los ecosistemas locales y su refinamiento introduce diversas sustancias tóxicas al medio ambiente. De acuerdo con datos de Econyl por cada 10,000 toneladas de materia prima de fibra Econyl se dejan de usar 70,000 barriles de petróleo crudo y se evitan 57,100 toneladas de emisiones de carbono. Lo que reduce el impacto que provoca el nylon en el calentamiento global hasta en un 90% comparado con cualquier material que provenga del petróleo.

Si bien el proceso para la producción de Econyl no involucra petróleo, sí se hace uso de un proceso de regeneración y purificación “radical” para su transformación y la información que ofrece Econyl no es suficiente para saber si por ejemplo, se generan otro tipo de residuos contaminantes.

Además, el Econyl es una fibra que suele teñirse, es resistente a la lejía, al uso continuo, a la limpieza y mantenimiento sin que se decolore, lo que supone el uso de sustancias químicas que pueden ser tóxicas y dañinas para el medio ambiente que rara vez se eliminan de forma eficaz.

  • Requiere menos energía y agua: por cada 10,000 toneladas de Econyl, se ahorran 865,000 GJ (gigajoule) en la energía total del proceso. Aunque también es cierto que cada año el consumo de energía aumenta -un 4% del 2014 al 2015- debido al crecimiento de operaciones necesarias para convertir los residuos.

Aquafil ha tratado de mitigar el aumento de consumo de energía mediante diversas acciones, como utilizar el gas natural para alimentar a todas las calderas de las distintas plantas de producción. Adquirir el 75% de la cantidad total de energía de plantas hidroeléctricas y utilizar todo el exceso de energía de la planta Econyl en Liubliana para calentar los contenedores de la planta vecina Atlantis, equivale a la energía que se usaría para alimentar un parque acuático de la ciudad.

Respecto al agua, de acuerdo con el Reporte de Sostenibilidad de Aquafil de 2015, en ese año la cantidad de agua utilizada en los procesos productivos ascendió a aproximadamente 4.8 millones de metros cúbicos, 94% de los cuales provino de pozos mientras que el 6% restante se obtuvo de acueductos y aguas superficiales (ríos). Las aguas residuales se controlan periódicamente mediante la realización de análisis de laboratorio para monitorear ciertos parámetros que indican los niveles de contaminación de agua.

  • Trazabilidad: los procesos de producción y abastecimiento de Econyl están disponibles públicamente, lo que significa que tiene un alto nivel de trazabilidad que ayuda a distinguirlo de los materiales que dicen ser de nylon reciclado. Además, facilita los procesos de comunicación de las marcas a sus clientes pues satisfacen la demanda de transparencia de sus cadenas de suministro.

Adicionalmente, cuenta con diversas certificaciones ambientales y proporciona información detallada sobre las mismas. Sin embargo, al ser producido únicamente por una empresa en el mundo no nos muestra una perspectiva real frente a otro competidor.

  • Económicamente factible: en la página de Econyl no se dispone de una comparación de precios exacta, pero sería justo asumir que como reemplazo directo del nylon virgen, debería mantener sus costos bajos para ser competitivo hasta que se adopte de forma más amplia.

Sin embargo, debemos tomar en cuenta que a la fecha solamente una empresa en el mundo lo fabrica con su propia tecnología (que es costosa y sofisticada) y procedimientos que generan costos elevados de transporte, fabricación y distribución sin contar que es una empresa que sigue en proceso de escalabilidad.


¿Qué usos tiene el Econyl?

Vestidos de baño de la marca colombiana Maison MahaloAl tener las mismas propiedades del nylon, puede ofrecer una amplia gama de usos:

  • Industria de la moda: el Econyl puede ser utilizado en una gran variedad de productos, desde bolsos, chaquetas, ropa de todo tipo (incluida la ropa deportiva de alto rendimiento), lencería, medias, calcetines, ropa interior y trajes de baño.

Prada, por ejemplo, lanzó un nuevo proyecto pionero, Re-Nylon, que presenta una línea sostenible de bolsos icónicos elaborados completamente con Econyl. Burberry a su vez, presentó una colección cápsula con sus clásicos trench coats elaborados en Econyl. Recientemente, Gucci desarrolló Gucci Off The Grid una colección que comprende calzado sin género, equipaje y accesorios utilizando no solo Econyl sino otros materiales más respetuosos con el medio ambiente. En Colombia, la marca Maison Mahalo, tiene su línea de vestidos de baño en este material, como una apuesta de responsabilidad ambiental.

  • Diseño de interiores: la fibra de Econyl se ha vuelto muy popular para realizar diseño y decoración de interiores sostenibles pues cumple con los estándares mundiales (por ejemplo, para los puntos LEED – Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) que se requieren para hacer parte de los edificios ecológicos; en consecuencia, se hace uso de alfombras y losetas de moqueta.
  • Industria automotriz: la flexibilidad del Econyl, su calidad, durabilidad y cumplimiento de los estándares de seguridad, lo ha convertido en un activo valioso para los fabricantes de automóviles a nivel mundial. La fibra de Econyl se utiliza en tapizados de automóviles, alfombras y tapetes de la industria.

Poco a poco vamos observando avances tecnológicos que buscan abordar los desafíos ambientales provocados por las diferentes industrias. Aún queda mucho por hacer, pero me parece emocionante que en algunas partes del mundo se esté volviendo una prioridad el estudio de la ciencia de los materiales con el fin de crear una mayor circularidad. Es nuestra responsabilidad estar informados y exigir a las marcas y productores el uso reiterado de materiales como del que hablamos para que realmente se vea un cambio a corto plazo.