El término “Responsabilidad Social Corporativa” (o RSC por sus siglas) lleva varios años con nosotros, pero conforme pasa el tiempo toma más relevancia. Debido a los múltiples cambios socio políticos y económicos, las empresas se están replanteando sus prácticas laborales y buscan mostrarse más cercanas con la sociedad, sus clientes y empleados, con el objetivo de establecer una nueva posición que muestre su preocupación por el progreso económico, social y ambiental.

Con la crisis del Covid-19 hemos aprendido que las empresas tienen un papel activo en la solución de problemas sociales, que el consumidor se ha hecho más crítico al momento de tomar decisiones de compra, que las necesidades se han vuelto globales y por tanto, también sus consecuencias.

Por ende es importante entender qué es y qué implica exactamente la RSC, por qué se considera como uno de los principios básicos en los que se deben fundamentar las empresas y cómo se puede implementar este principio en nuestros emprendimientos.


¿Qué debemos entender por RSC?

La RSC es la integración voluntaria por parte de cualquier tipo de organización de temas sociales y ambientales tanto en sus operaciones comerciales, como en los procesos productivos y en las relaciones con grupos de interés: clientes, proveedores, empleados, sindicatos, accionistas, comunidades locales, medio ambiente y sobre la sociedad en general.

Aplicar o regirse por políticas de RSC significa que la empresa cumple con la legislación nacional e internacional en el ámbito social, laboral, medioambiental y de derechos humanos, pero también implica cualquier otra acción voluntaria que la empresa considere necesaria para mejorar la vida de sus empleados y minimizar los impactos que su actividad genera en la comunidad en donde opera, en el medio ambiente y en la sociedad.

El Observatorio de Responsabilidad Corporativa establece cinco principios básicos sobre los cuales se rige la RSC y que se toman en cuenta como marco de acción para las iniciativas y proyectos de la empresa:

1. Cumplimiento de las legislaciones vigentes: esto incluye toda la normativa nacional, pero especialmente la internacional que vaya encaminada a la protección del medio ambiente y el cumplimiento de los derechos humanos, por ejemplo, las directrices y objetivos de la OCDE, los acuerdos del medio ambiente o la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

2. Carácter global y transversal: es decir, la RSC afecta a toda la empresa en todo su conjunto, esto significa que sus políticas se deben aplicar a toda su cadena de valor y producción, en todas las localizaciones donde opere y a todas las personas que estén involucradas con la empresa.

3. Establecer compromisos éticos: este punto es importante pues se refiere a los compromisos éticos y objetivos que se plasman como propuesta de valor de la empresa y la coherencia que efectivamente existe en la aplicación de dichos compromisos. Lo que realmente interesa es que los valores y políticas de la empresa sean palpables a través de sus acciones.

4. Gestión permanente del impacto que genera: el impacto que una empresa genera a nivel económico, social y ambiental es el indicador más importante para observar que efectivamente se estén llevando a cabo las políticas de RSC y por eso se debe monitorizar y analizar permanentemente.

5. Satisfacción e información: la aplicación de la RSC se debe notar, es decir, debe generar algún tipo de satisfacción en las necesidades de un grupo de interés determinado, en especial en comunidades cercanas, empleados o al medio ambiente. Pero además, la transparencia es clave, pues se deben informar estos avances.

De acuerdo con el llibro verde (normativa publicada por la Comisión Europea), la RSC impacta al nivel interno y externo de una compañía. En el ámbito interno, las prácticas responsables en lo social afectan en primer lugar a los empleados y hacen referencia a cuestiones como la inversión en recursos humanos, salud, seguridad y la gestión del cambio, mientras que el ámbito externo comprende a las prácticas respetuosas con el medio ambiente que tienen que ver sobre todo con la gestión de los recursos naturales utilizados en la producción.


¿Cómo aplico la RSC a mi empresa?

Cualquier empresa que tenga la pretensión de ser socialmente responsable -como ya se mencionó-, debe demostrar que cumple con la normativa vigente en todas las materias que le sean aplicables y adicionalmente, debe incorporar prácticas y criterios voluntarios de mejora en tres ámbitos distintos: económico, social y ambiental.

  • Ámbito Económico

Las empresas pueden poner en marcha un plan económico que se enfoque en cuatro áreas distintas (como sugiere el reporte de RSC elaborado por ISOTools Excellence):

1. Plan estratégico: dirigido a garantizar la obtención de los objetivos tradicionales del negocio, pero de una forma sostenible. Para lograrlo se pueden utilizar diversos indicadores que identifiquen los impactos sobre la economía local de los lugares en donde la empresa tiene operaciones o que establezcan una cobertura de las obligaciones de la organización en relación con los programas de beneficios sociales.

2. Sistemas de gestión: que establezcan procesos como elementos de mejora continua más allá del cumplimiento de las leyes vigentes. Las herramientas de gestión más conocidas son las que establecen sistemas de gestión de calidad y gestión ambiental, que suelen tener como fin la obtención de certificaciones ambientales.

3. Marketing responsable: que se encargue de identificar y comunicar las necesidades de las personas con el objetivo de darles respuestas mediante el diseño, planificación o puesta en marcha de programas solidarios. Implementar criterios de RSC en la mercadotecnia de la empresa supone un aumento en la participación y el sentimiento de pertenencia de los empleados, así como una mejora en la reputación e imagen de marca.

4. Gestión de capital: sustentada sobre principios éticos y de transparencia como elementos estratégicos para aumentar significativamente las garantías de éxito de los objetivos a medio y largo plazo de cualquier organización.


  • Ámbito Social

Las líneas de actuación dentro del marco de RSC implica generar en el ámbito interno de la empresa un espacio donde exista la igualdad de oportunidades y no discriminación de tal forma que exista una distribución igualitaria y justa entre todos los empleados. También va encaminada a instaurar programas de salud y prevención de riesgos (como accidentes y enfermedades) y en promover un constante desarrollo formativo de los empleados.

En el ámbito externo, la empresa debe fomentar el diálogo con sus clientes y proveedores para generar confianza y dar a conocer los valores en los que se basa. Pero además debe poner en marcha estrategias coherentes y eficaces para controlar el impacto de la empresa en la comunidad en la que opera y buscar integrarse dentro de ésta.


  • Ámbito Ambiental
Finalmente, ante la preocupación creciente por cuestiones medioambientales las empresas deben establecer acciones que desarrollen la sensibilización y el respeto al medio ambiente, estableciendo políticas ambientales que cumplan (e incluso superen) los requerimientos legales aplicables a su sector de actividad. Este tipo de políticas deben enfocarse en el ahorro de energía y recursos -como el agua o el gas-, en establecer medidas que favorezcan una mejor gestión de los residuos generados en su día a día y en sentar políticas que tengan como objetivo la reducción de contaminación atmosférica (principalmente causada por las emisiones de carbono), acústica y luminosa.


En el siguiente artículo podrás encontrar las herramientas para aplicar la Responsabilidad Social Corporativa en tu empresa y qué ocurre con la industria de la moda.