Ser parte de la transformación de la industria de la moda hacia procesos sostenibles y responsables dentro de toda su cadena de suministro, nos lleva a indagar sobre el impacto positivo y/o negativo que genera la creación de nuestros productos al medio ambiente. La lista de consecuencias devastadoras para la naturaleza parece interminable y las ganas de hacer frente a estos devenires climáticos, empieza a convertirse en la agenda principal de muchas marcas.

Tal vez estés familiarizado con el concepto Ciclo de Vida y su repercusión en el mercado o tal vez hayas llegado en el momento justo para leer este artículo y empezar a incluirlo en el desarrollo de tus productos.

Hoy te voy a contar sobre una de las herramientas más utilizadas para analizar el impacto de un producto a lo largo de todo su proceso de producción, desde la extracción o fabricación de las materias primas hasta la etapa de disposición final del mismo. El Análisis de Ciclo de Vida (ACV) o LCA por sus siglas en inglés Life Cycle Assessment, es definido por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO) como el conjunto de etapas consecutivas e interrelacionadas de un producto, desde la adquisición de materia prima o de su generación a partir de recursos naturales hasta la disposición final. En otras palabras, es el proceso de recopilación y evaluación de las entradas, las salidas y los impactos ambientales potenciales de un sistema o producto a través de todos los pasos que componen su proceso creativo y productivo.

En la industria de la moda se aplica desde la etapa de concepción o diseño y puede ser de gran utilidad en la integración de procesos sostenibles, conscientes y responsables como el medio ambiente y las personas.

Dentro de cualquier industria es importante pensar los productos y las etapas del proceso creativo y productivo como sistemas, donde cada elemento que lo integra está compuesto por unas entradas y salidas. Por ejemplo, si pensamos en la etapa de corte de una prenda las entradas serían: los rollos de tela y las salidas serían las piezas cortadas, los sobrantes de tela, los rollos de cartón en los que viene el material, el papel en el que se hizo el patronaje. A su vez tendríamos que considerar como entrada el consumo de energía para iluminar el taller, por ejemplo, y como salida las emisiones de carbono que ocasione esa parte del proceso.

Antes de entrar en detalles sobre las fases de la metodología, las principales etapas del ciclo de vida y cuáles son los impactos de cada una, debemos entender los alcances de la herramienta y cuál es la perspectiva o la mirada en la que se basa este modelo. A modo de resumen podemos hacer las siguientes consideraciones:

  1. Ninguna actividad productiva es neutra. Todas las actividades generan efectos a nivel ambiental y social y pueden desencadenar distintos impactos según la etapa del ciclo de vida que se esté evaluando. Es por eso que es imposible hablar de empresas 100% sostenibles.
  2. El análisis del ciclo de vida adopta una visión cradle-to-grave (de la cuna a la tumba) es decir, se analizan productos, procesos y actividades como si siguieran los ciclos vitales propios de los sistemas vivos. Pero genera un amplio panorama de acción para pasar del cradle to grave al cradle to cradle (Pasar: de la cuna a la tumba a de la cuna a la cuna)
  3. Los sistemas hacen consumo de recursos en sus entradas y realizan emisiones en los procesos de salida a lo largo de toda su vida.
  4. El ACV implica una mirada holística de los procesos extractivos y productivos, esto significa que los mismos son evaluados como un sistema donde todas las partes están interrelacionadas y tienen efectos sobre las otras.
  5. El ACV es una metodología que forma parte de los análisis necesarios para ciertos procesos de certificación vinculados a normas de gestión ambiental, como las normas ISO 14040 y cuenta con un marco normativo y metodológico riguroso para inventariar y contabilizar los impactos.
  6. Si bien la metodología de Análisis del Ciclo de Vida es fundamental para identificar y medir los impactos ambientales, también tiene ciertas limitaciones, como por ejemplo: no tiene en cuenta los impactos socioculturales y económicos de las actividades, procesos y productos, ya que solo evalúa el impacto en el medioambiente.

Según la Norma ISO 14040: 2006 el proceso de análisis del ciclo de vida consta de 4 fases:

  • a) Definición del objetivo y el alcance, definir el objetivo por el que se realizará el análisis es muy importante, ya que en función de este se establecen los límites del sistema a evaluar y el nivel de detalle aplicado a la evaluación.
  • b) Análisis del inventario del ciclo de vida es la segunda fase del ACV. Es un inventario de los datos de entrada/salida en relación con el sistema bajo estudio. Implica la recopilación de los datos necesarios para cumplir los objetivos del estudio definido. En otras palabras es donde se identifican y cuantifican cuáles son las etapas del ciclo, qué procesos y actividades conlleva cada una, cuáles son las entradas al sistema como materias primas y energía, y cuál es el producto o salidas del proceso como emisiones a la atmósfera, descargas de agua residual, residuos y subproductos.
  • c) Evaluación del impacto ambiental del ciclo de vida, es la tercera fase del ACV. El objetivo de la EICV es proporcionar información adicional para ayudar a evaluar los resultados del inventario del ciclo de vida (ICV) de un sistema del producto a fin de comprender mejor su importancia ambiental. Es decir, se establecen las categorías de impactos e indicadores y se calculan los resultados de cada indicador.
  • d) Interpretación del ciclo de vida o fase final del procedimiento de ACV, en la cual se resumen y discuten los resultados del ICV o del EICV o de ambos como base para las conclusiones, recomendaciones y toma de decisiones de acuerdo con el objetivo y alcance definidos.

La norma aclara que los estudios de ACV y el ICV se pueden utilizar como parte de un proceso de decisión mucho más amplio. Establece también los requisitos y recomendaciones para llevarlo a cabo y asegurar la transparencia, por ejemplo cuando se desean realizar comparaciones de estudios equivalentes.


¿Cuales son las etapas y los impactos que pueden existir en cada una?

En un artículo muy interesante de Quinta Trends sostienen que en líneas generales las etapas más comunes en los procesos vinculados a la industria de la moda son:

  • Extracción y producción de materias primas
  • Transformación de materiales y confección
  • Etiquetado y embalaje
  • Distribución y Retailers
  • Uso y limpieza
  • Fin del ciclo de uso

En cada una de estas etapas se llevan a cabo diversas actividades y procesos para lograr productos y cada uno de estos eslabones contiene otras fases que producen impactos directos e indirectos en el medioambiente.

A modo de resumen te cuento que los principales impactos medioambientales a lo largo de todo el ciclo de vida de las prendas son: consumo de agua y polución, desgaste y erosión de suelos de cultivo, impactos en la biodiversidad por la ruptura de ecosistemas, el uso de productos químicos contaminantes (utilizados para la cosecha, procesos de teñido y estampación), bioacumulación de tóxicos con el consecuente impacto en la salubridad del agua para consumo humano y la salud, emisiones de CO2 y consumo de energía, residuos sólidos como el scrap textil en las etapas de producción, plásticos y cartón en las etapas de embalaje y etiquetado, entre muchos otros.

Todos estos impactos pueden encontrarse en distintos grados en cada una de las etapas del ciclo de vida y a medida que evolucionan los sistemas productivos o se introducen cambios en las prácticas, los impactos pueden reducirse, eliminarse, trasladarse a otras etapas e incluso surgir nuevas áreas de impacto.


¿Qué decisiones podrías tomar con la información obtenida?

La información proveniente de un Análisis del Ciclo de vida de los productos puede ser fuente para:

  • Identificar oportunidades de mejora respecto al impacto ambiental de los productos a lo largo de toda la cadena de producción
  • Aportar información para el diseño o rediseño de productos y procesos
  • Servir de guía para la selección de indicadores de desempeño ambiental
  • Ser fuente de información para estrategias de marketing vinculadas a las características del producto y la información del etiquetado
  • Establecer parámetros para evaluar y seleccionar canales de comercialización y logística en función de la disminución de los impactos ambientales
  • Servir de base para establecer procesos de comunicación más transparente a los públicos de la empresa.


Independientemente de si estamos o no en procesos de certificación, conocer las etapas del ciclo de vida y los impactos de las actividades es un paso fundamental en el camino de cualquier marca que desee ser sostenible.