Para desarrollar un modelo de negocio sostenible en la moda, marcas y diseñadores deben ser conscientes sobre el consumo de agua requerida en la fase de producción y distribución de los productos que crean, para poder dar respuesta al concepto de Huella Hídrica (HH). En 1996 el ecologista William Rees y el Dr Mathis Wachernagel de la universidad de Columbia, definieron el término como la medida de agua usada por un individuo o grupo de individuos en un espacio específico, región, ciudad o país, que a su vez se convirtió en un estudio análogo a sus tesis de huella ecológica (HE), que hace referencia a los hábitos de consumo de recursos naturales finitos.

Los componentes de la metodología para medir la huella hídrica son el agua verde, refiriéndose al agua que se evapora del suelo y los humedales; el agua azul como aquella que se extrae de lagos, océanos y ríos y el agua virtual que hace referencia al volumen de agua requerida o contaminada para la producción de un producto o servicio. Cada una de las anteriores categorías tiene su propio cálculo de huella hídrica que afecta directamente a su fuente, es decir, la huella hídrica verde (HHV) es aquella absorbida por el suelo y evapotranspirada por las plantas; la huella hídrica azul (HHA) en el caso de utilizarse como agua de riego, no regresa a la cuenca o fuente principal después de ser extraída y en el caso del agua virtual, aparece el concepto de huella hídrica gris (HHG), que es la cantidad de agua dulce necesaria para procesar el agua desechada y adaptarla para un nuevo consumo.

Cada industria tiene una huella hídrica distinta. Por ejemplo, la industria de la moda emplea el 20% de consumo y desperdicio de agua mundial y ésta se mide durante toda la línea de producción y distribución, pues si se pretende responsabilizar el cómo se confeccionan y diseñan las prendas y accesorios, también es importante conocer la procedencia de los materiales e insumos, además de buscar el mejor método de distribución y transporte en el proceso.

Fuente: Statista Chart

Pero ¿por qué es importante conocer esto? El agua es la fuente y el pilar para el desarrollo y la subsistencia de las comunidades. Naciones Unidas hablan del agua como un derecho fundamental y estimaron entre 50 a 100 litros de agua potable por persona, cuyo costo no supere el 3% de los ingresos del hogar y que sea de fácil acceso, es decir, que si no se posee alcantarillado, no tome más de 30 mins llevarse del pozo de suministro a la residencia.

El conocer la huella hídrica es el primer paso para el uso consciente, eficiente y moderado del agua; la sostenibilidad es posible solo si se asegura la perdurabilidad de los recursos y la estabilidad del medio ambiente.

Si bien las empresas están ubicadas en diferentes países y continentes, las maquilas más grandes están en países donde la densidad poblacional es superior a la cantidad de agua que pueden aprovechar. Tal es el caso de Bangladesh, como lo expone Fashion Revolution, la población sufre la contaminación de sus fuentes hídricas por el tratamiento de prendas y materiales que producen desechos altamente contaminantes, dañan el ciclo de reparación del agua y demarcan aún más las brechas poblacionales.

Las grandes empresas textileras prefieren maquilar en estos lugares por las pocas regulaciones o leyes establecidas frente al uso y tratamiento de este recurso. Pese a que las empresas reconocen el problema, si esto no representa un riesgo para el negocio o un incentivo acusatorio, es lejana la idea que se regule el consumo y desperdicio por sí mismo. Si bien el consumidor puede estar en un país europeo, la huella hídrica está afectando al país de origen de la prenda y cuando se habla de transparencia este es un nuevo factor a tener en cuenta.


¿Cómo medir la huella hídrica?

Para medir la huella hídrica se emplea una fórmula matemática, donde es imprescindible tener claras las cantidades de agua. En el caso de La huella hídrica de una empresa sería: = ∑ uso directo del agua (Ej. producción) + uso indirecto de agua (cadena de suministro). En internet existen herramientas que permiten calcular un aproximado de huella hídrica, como fundacionAquae y huelladeciudades que miden la huella hídrica personal, basadas en la dieta y el consumo o waterplaybook.net, una herramienta que emplea medidas estimadas de prendas como una camiseta de algodón blanca que pesa 250 gramos y gasta 2700 litros de agua, o un jean de adulto que requiere hasta 8000 litros de agua.

El sitio web fue creado por Dry by Dry, una organización no gubernamental que busca generar un diálogo respecto a los problemas del agua en la industria textil a través de la recolección de datos. Para uso empresarial existen softwares que recolectan la información durante toda la línea de producción EIM como que cumple con la función de medir la energía eléctrica y el consumo de agua y además considera y analiza los químicos usados en los procesos, evaluando su impacto ambiental y midiendo cómo los procesos impactan la salud de los trabajadores

Fuente: Drip by drip


¿Hay soluciones?

Afortunadamente la conciencia sobre el uso del agua ha venido de la mano con la nueva generación de diseñadores y consumidores que han tomado la bandera en la implementación de nuevos métodos de producción y cambios tecnológicos a favor del medio ambiente antes que el enriquecimiento económico de las empresas. Los grandes de la industria invierten en biotecnología, impresión 3D y materiales biodegradables, entendiendo el tiempo que esto demanda y viendo a la tecnología como una gran aliada para seguir evolucionando.

Levis afrontó la problemática detrás de su producción de jeans (uno de los mayores productores a nivel global) y decidió reducir el impacto que genera el denim en el océano. Para lograrlo, se hizo miembro de la iniciativa Better Cotton Initiative que propone un mejor trato y conocimiento acerca del cultivo del algodón y del reaprovechamiento del agua, con el fin de reducir el impacto ambiental. La marca promueve el modelo de reciclaje de prendas para usarlas como materia prima, recolectándolas mediante la recompra de sus consumidores, donde estos pueden vivir nuevas experiencias que aportan al cuidado del planeta.

En 2019 Levis presentó sus primeras prendas con una nueva composición textil a base de31% cáñamo y 69% algodón, que requiere menos consumo de agua en la línea de producción. Paul Dillinger, jefe de innovación de la marca, habló del propósito de Levis por seguir en su investigación para lograr integrar el cáñamo al total de su producción. Además afirmó: “vamos a pasar de una prenda que gasta 3,781 litros de agua dulce, a 2,655 solo en la fase de cultivo”.

Otras marcas como Hugo Boss le apuestan a la fibra piñatex para reducir el consumo de cuero, debido a los altos niveles de contaminación hídrica generada en el tratamiento de las curtiembres; esto particularmente ha representado un gran debate respecto a la cadena de suministros, debido a que el tratamiento de aguas residuales alrededor de estas prácticas no asegura aguas limpias aptas para el consumo de las comunidades aledañas.

La moda ha ido acogiendo y posicionado materiales orgánicos y biodegradables que aunque al inicio, por su baja producción representaban una mayor inversión, ya han empezado a generar rentabilidad, gracias a su crecimiento y escalabilidad, como el tencel, una fibra a base de celulosa de madera que logra una apariencia similar e igual de suave al algodón y que bajo buenas prácticas de producción puede ser una buena opción para el planeta; la fibra de bambú, desde su cultivo, logra ser purificadora de agua, reduce la deforestación y afectación de los suelos y los desechos de su cosecha son 100% biodegradables y no necesita pesticidas. Los materiales hechos a base de desperdicios como el Econyl hecho con nylon reciclado y recuperado del océano, utiliza 94% de agua residual y 6% del alcantarillado, que en HH se proyecta a favor y que reduce la HHG al reprocesar agua contaminada que luego necesitará menos litros de agua dulce para su reprocesamiento.

Actualmente, es posible controlar la huella hídrica y los objetivos dependen del tipo de producto y la escala de producción. A partir de esto elaboramos algunos consejos para marcas y consumidores que puede ayudar a reducir su huella hídrica y ayudar al planeta:

*Comprar local: esto reduce el traslado y uso de medios de transporte promoviendo a su vez la economía circular y el desarrollo local.

*Usar fibras, materiales y tintes naturales: la naturaleza se reconstruye a sí misma, usar los materiales con menor cantidad de agentes químicos permite mantener regulado el PH del agua que la hace aprovechable para el suelo al ser desechada.

*Materiales con menor impacto: los productos orgánicos no usan pesticidas ni químicos que no serán absorbidos por el suelo.

*Usar láser y lavados en seco para el tratamiento del jean: los acabados del denim como desteñidos y desgastes ahora son posibles con láser que remueven el color como polvo sin usar agua en el proceso, como lo hace Outland Denim, que afirma una reducción del 65% de consumo de agua. Jeanologia es una propuesta amigable con el medio ambiente y se presenta como una alternativa tecnológica, que se enfoca en reducir el consumo de los recursos naturales, principalmente el agua, usando sólo lo necesario a través de la técnica de Ecowash.


Fuente: Jeanologia


*Recicla, reduce, reutiliza, revende: es aplicable en la línea de producción desde los retales post producción, incluyendo las prendas en stock y las muestras de prendas, estas pueden aprovecharse como material que al estar ya procesado reduce su impacto ambiental, además de promover un proceso circular.

*Mejorar la cadena de suministro: Conocer a los proveedores, sus políticas y prácticas. De nada sirve contar con insumos y materiales de alta calidad si le han costado al medio ambiente, pero por el contrario si tienen técnicas novedosas y sostenibles ya se puede asegurar menor huella hídrica.

*Cultura organizacional: formar un equipo de trabajo enfocado en la sostenibilidad y la responsabilidad con el medio ambiente, puede permitir establecer medidas para regular el consumo de los recursos y el manejo de los residuos.

*Slowfashion: la moda lenta promueve el consumo consciente, la longevidad de las prendas y producciones en volúmenes pequeños que permiten tenerle el ojo encima a la línea de producción.

*Informarse: la información es poder y ayuda a evaluarse como empresa, cualquier área de oportunidad ayuda a actualizarse respecto a nuevas prácticas y apoyar el desarrollo de materiales, procesos y modelos que propongan un mejor trato a los recursos.

*Plantilla de trazabilidad: esta le permitirá conocer dónde está su empresa hoy y cuáles son sus objetivos a mediano y largo plazo.