Pantalón Cocó de la marca Miluskä: 16 formas de uso

Para crear estrategias basadas en una economía circular, debemos conectar sus premisas y el análisis de los dos ciclos: el biológico y el técnico, que es de donde surgen las primeras posibilidades de transición para una marca de moda circular. Obviamente dependiendo del diagnóstico que hayas hecho y de tus objetivos como marca será el camino que elijas (Todo lo que acabo de decir está explicado en el artículo anterior)

Es así que, según la Fundación Ellen MacArthur tendremos tres grandes cursos de acción a seguir:

  1. Crear nuevos modelos de negocios que incrementen el uso de las prendas
  2. Utilizar recursos seguros y renovables
  3. Crear soluciones que permitan hacer nuevas las prendas usadas.

Veamos algunas estrategias posibles dentro de cada curso de acción.


Nuevos modelos de negocio

Aquí las posibilidades van desde el diseño de la prenda hasta opciones con prendas que ya estén funcionando en el mercado.

  • Innovaciones en el diseño de prendas: esto está pensado desde el inicio para incrementar la usabilidad de la pieza, no solo por el tipo de materiales de calidad que las hacen más durables sino por las características de las mismas. Algunos ejemplos serían:
    • Prendas multifuncionales (como el pantalón Cocó de la marca Miluskä)
    • Prendas customizables o modificables de acuerdo al estilo del usuario
    • Prendas que van evolucionando con los cambios corporales (como Clothes that grow de Petit Pli) innovando desde el diseño con prendas que crecen con su usuario
    • Prendas para maternidad que pueden usarse durante el embarazo y la lactancia adaptándose a los cambios en el cuerpo durante esta etapa.
  • Modelos de negocio que aumentan el tiempo de uso de prendas: uno de los datos más alarmantes sobre el consumo de indumentaria es que las prendas se desechan cuando aún pueden seguir utilizándose y esto genera grandes pérdidas e impactos negativos para todo el sistema. Como parte de la solución han surgido nuevos modelos de negocio que permiten alargar el uso de las mismas.
    • Suscripción: una forma de renovar el vestuario invirtiendo menos dinero y conservando el beneficio emocional de estrenar prendas cada mes. Un ejemplo de este modelo es la tienda española de moda sostenible Ecoadicta
    • Alquiler de prendas, reparación, customización o personalización.
    • Second hand, preloved, ferias americanas: este modelo de venta recibe diferentes nombres dependiendo del país en que te encuentres, pero básicamente consiste en la compra y venta de ropa usada o de segunda mano. Este modelo es uno de los más difundidos y si bien es válido, no es el que aporte más innovación; en la mayoría de los casos la prenda seguirá el mismo destino una vez que su vida útil termine.

Foto tomada del instagram de la marca Petit Pli


Utilizar recursos seguros y renovables

Esta línea de acción pone foco en los materiales y el uso de los recursos necesarios para producir textiles y prendas, en ella podemos incluir también negocios vinculados al packaging con tags plantables por ejemplo. Te cuento algunas iniciativas interesantes, en las cuales destaca la innovación pero sobre todo la colaboración entre diversos actores de la cadena de valor.

  • Prendas de bamboo: en este caso se trata de un textil cuyas características lo hacen ideal para prendas en contacto directo con la piel. Su cultivo requiere menos recursos naturales que el algodón y la fibra obtenida es antibacteriana, respirable, protege la piel de los rayos del sol y es recomendado para personas con diversas afecciones de la piel. Un ejemplo es la marca argentinaGetWild, ellos sostienen además que el textil con el que trabajan es 100% biodegradable.
  • Bananatex, una fibra de plátano, que se produce gracias a la innovación y colaboración y que se impermeabiliza con cera de abeja, lo que la convierte en un material biodegradable.
  • Microsilk, inspirado en la telaraña y producido por la empresa Bolt Threads, logrando un menor impacto ambiental y pensado para biodegradarse al final de su vida útil.
  • ¡Calzado con cuero de hongos! si leíste bien, el cuero de hongos es un hecho y ya hay varias firmas en el mundo que están lanzando sus desarrollos.

Ten presente que hoy en día están surgiendo muchos materiales innovadores pero no todos son tan seguros y renovables como parecen. Por eso para este tema te recomiendo indagar más; la experta en economía circular Ester Xicota nos cuenta ventajas y desventajasde muchos de estos materiales.


Crear soluciones que permitan renovar o hacer nuevos productos con las prendas usadas

En el caso ideal, las prendas que no fueron vendidas y las prendas usadas estarían diseñadas para poder insertarse nuevamente al mercado luego de renovarlas y reacondicionarlas para ofrecerlas como prendas nuevas o productos creados a partir de lo que llamaríamos “desechos”. Pero la realidad es que en la mayoría de los casos las prendas y materiales utilizados no fueron diseñados para estos propósitos. Creas o no, aquí también hay mucho para hacer si deseas ser parte de la economía circular.

Acá es crucial que estés atento a los vínculos que puedas generar con el entorno porque la basura de unos puede ser el insumo ideal para tu marca, estas estrategias van desde el upcycling hasta el reciclado, pensando que no todos los materiales son biodegradables y que muchas veces no es posible separar sus componentes.

Una estrategia que se puede implementar en este nivel es la garantía de transformación: esto implica que la marca le garantiza a sus clientes que entreguen sus prendas usadas para confeccionar nuevas prendas con el material reciclable de la misma. Si bien tiene sus limitaciones dependiendo de los materiales que conforman la prenda, es una estrategia válida para pensar de manera más circular el negocio de moda.

Marcas de diversos tamaños y recorridos distintos en su camino sostenible y circular ofrecen a sus clientes distintas posibilidades. Reutilizar las plumas en un nuevo abrigo en el caso de Uniqlo; reparar las prendas en los locales de la marca o enseñar a los clientes a hacerlo en el caso de Patagonia y crear prendas con textiles reciclados y reciclables también es una estrategia posible, así lo hace la firmaRe-Verso, quienes combinan desechos textiles de marcas asociadas y sweaters usados que ya han cumplido su ciclo y crean un nuevo textil, que podrá ser reinsertado nuevamente al ciclo técnico cuando acabe su uso.


Imagen del esquema de trabajo circular realizado por la marca Re-Verso


“Lo que no se define no se puede medir, lo que no se mide no se puede mejorar y lo que no se mejora se degrada para siempre” L. Kelvin


Si coincidís con la frase anterior te cuento que, mientras terminaba de escribir este artículo llamaron mi atención dos iniciativas muy interesantes pensadas en medir la circularidad. La primera es Circulytics, una herramienta gratuita para evaluar la circularidad de las empresas de diversos rubros y tamaños, desarrollada por la fundación Ellen MacArthur. La segunda herramienta está impulsada por Circle Economy, otra organización sin fines de lucro dedicada a promover la transición a la economía circular a través de Circular Toolbox y está pensada específicamente para marcas de moda con foco en modelos de negocio de alquiler o reventa.

Tal como señalan miembros de la iniciativa Make Fashion Circular, el único límite que enfrentamos es el de nuestra propia creatividad. A la hora de hacer más circular la industria, la creatividad, la innovación y la colaboración son la clave y han llevado a crear nuevos modelos de negocio y obtener materiales muy novedosos.

La estrategia será el camino que elegimos transitar y ese camino es diferente para cada marca, porque no solo depende de sus capacidades y habilidades, de sus recursos y sus objetivos, sino también de las posibilidades que le brinda su entorno, la riqueza del territorio, los recursos materiales y humanos disponibles e incluso, de su capacidad para establecer relaciones sinérgicas con otros miembros de la cadena de valor.