Cuando hablamos de textiles terminamos sumergiéndonos en un universo bastante amplio, donde hay demasiadas cosas a tener en cuenta como el clima, el tipo de prenda que queremos, la caída de la tela, la suavidad, el grosor y otras características que determinan el éxito de un producto o su rotundo fracaso.

La elección de las telas dentro de tu marca es una de las acciones más importantes y que debes tomarte con todo el profesionalismo necesario para no equivocarte, de otra forma, cada error se verá reflejado en pérdidas de dinero, esfuerzo y tiempo.

Por eso, queremos dejarte una guía rápida para que aprendas a elegir materiales textiles de forma correcta y logres materializar esas prendas que tanto te imaginas y si quieres profundizar, este curso seguro te ayudará.


  • Identifica la categoría de tu material: fibra natural de origen animal (lana) o vegetal (algodón), fibra artificial (viscosa) o fibra sintética (poliéster).
  • Decide qué tipo de prenda quieres hacer: recuerda que hay materiales que no funcionan en todas las prendas. Por ejemplo, la ropa de hacer ejercicio necesita una tela elástica, que se adapte a las formas del cuerpo y permita que la piel respire, entonces ¿podrías usar lino? Claro que no.
  • Define tu público objetivo: esto debido a que hay nichos con necesidades y siluetas específicas y te lo explico. Si vas a trabajar ropa para bebés debido a la capacidad de absorción de la piel, lo ideal es trabajar algodón orgánico y fibras libres de pesticidas y sustancias tóxicas, además si piensas exportar en algún momento, en algunos países son muy estrictos con estos temas, así que plantéatelo desde ya. Por otro lado, si tu marca va enfocada en mujeres curvy y piensas trabajar fibras naturales de origen vegetal, debes saber que las prendas en este material no pueden quedar ceñidas a la piel. Debido a la rigidez de la tela, las costuras pueden abrirse fácilmente, así que aquí lo mejor son las siluetas amplias, pero ¿va con lo que quieres lograr?
  • Telas productivas: hay textiles hermosos, pero bastante difíciles a la hora de cortar y coser, a estos materiales los llamo improductivos porque quitan mucho tiempo y al final los detalles no quedan perfectos. Por ejemplo las telas transparentes como el chifón o las mezclas de seda y poliéster tienden a ser complicadas, aunque con tantos avances, seguro lo puedes resolver con alguna de estas técnicas.
  • Clima: esta es una gran variable en esta ecuación. Si trabajas por estaciones o el clima es determinante en el lugar donde vives, tienes que tener mucho cuidado con el tipo de tela que vas a elegir. Existen telas frías y cálidas, algunas absorben mejor el sudor, otras dejan transpirar la piel, también están las idóneas para el verano y la primavera y aquellas para invierno y otoño. Generalmente las telas sintéticas son frías, pero con los avances tecnológicos y las mezclas que se realizan en la actualidad, podemos encontrar composiciones de poliéster y lana en un mismo material y es perfecto para zona de vientos por ejemplo. Aquí es importante que indagues más antes de tomar una decisión y por eso queremos ayudarte.
  • Sostenibilidad: en este punto debes tener en cuenta muchas más cosas, cómo el lugar de procedencia del textil, las personas que intervienen en él, si es un tejido natural tendremos que hablar del proceso de preparación, del teñido y el tejido, los desechos que se generan, luego el hilado y hablaremos del gasto hídrico y energético y hasta de las emisiones de CO2. Entonces ¿qué hacer? Por ahora (mientras te regalamos un artículo completo sobre el tema), te recomendamos usar fibras naturales 100% naturales, fibras orgánicas, poliéster reciclado y fibras artificiales regeneradas certificadas y si te decantas por las mezclas, asegúrate que sean de la misma categoría. Te dejamos una guía muy interesante para que vayas indagando los impactos textiles y hagas tu propio checklist.


Finalmente hay otras cosas que debes tener en cuenta a la hora de ir por un material:

  • Calidad de la tela: determinará el tiempo de uso en manos del consumidor
  • Durabilidad del color: muchas telas se decoloran con el sol y otros agentes y eso irremediablemente hace que terminen en la basura
  • Test de arrugas: toma una parte de la tela y aprietala en tu mano por unos segundos ¿hay que plancharla o no?
  • Ancho de cada fibra: esto te permite saber si debes ajustar tus patrones y diseños
  • Peso: eso determinará la caída de la tela y es importante en cierto tipo de prendas
  • Elasticidad: estira la tela, si pierde forma, no la compres, es de baja calidad
  • Defectos de fábrica: muchos textiles traen cortes, daños de color y otras imperfecciones que a veces pasamos por alto, aquí todo es cuestión de revisión y mucha atención.
  • Encogimiento: algunas fibras como el lino y el algodón se encogen al lavar, pregunta siempre antes de comprar para saber cuantos centímetros extras debes añadir.



¿Conoces otras recomendaciones útiles a tener en cuenta al momento de comprar telas?